
Es la fuerza de unión de los anticuerpos IgG a su antígeno específico. La avidez depende de la maduración de los anticuerpos frente a un antígeno; poco después de un primer contacto del sistema inmunitario con un antígeno se detectan anticuerpos IgG con avidez baja, y al cabo de unos pocos meses la avidez cambia a alta.
Es una táctica de vacunación que puede ser selectiva o masiva, dependiendo del escenario epidemiológico. La intervención se realiza a través de la búsqueda y registro de la población vacunada y no vacunada.
Es la presencia de un caso confirmado de sarampión o rubeola detectado en la Región de las Américas. Búsqueda activa institucional: Investigación intencionada de casos sospechosos de sarampión, rubeola o SRC en los establecimientos de salud públicos o privados, que puede ser prospectiva o retrospectiva (realizada en los últimos 30 días). El periodo de búsqueda retrospectiva para SRC es hasta 12 meses, tomando en cuenta la posibilidad de excreción viral en muestras respiratorias. Los casos identificados en búsqueda activa deben ser investigados y deben obtenerse muestras de laboratorio para su clasificación final.
Investigación intencionada de casos sospechosos de sarampión, rubeola o SRC, que puede ser prospectiva o retrospectiva (realizada en los últimos 30 días). La búsqueda activa se implementa mediante entrevistas con vecinos, líderes comunales/religiosos, profesores, padres de familia, y otros actores sociales en visitas domiciliarias, escuelas, centros de trabajo y otros. Los casos identificados en búsqueda activa deben ser investigados y deben obtenerse muestras de laboratorio para su clasificación final.
Paciente en el que un trabajador de salud sospeche que se trata de sarampión o rubeola, o paciente que presenta. fiebre y exantema maculopapular
Caso sospechoso de sarampión o rubeola con resultados positivos2 en las pruebas de laboratorio o tiene vínculos epidemiológicos con un caso confirmado por laboratorio.
Caso sospechoso con fiebre y exantema maculopapular (sin vesículas) y, por lo menos, uno de los siguientes signos: tos, rinitis o conjuntivitis; pero sin una muestra clínica adecuada ni vínculos epidemiológicos con un caso confirmado por laboratorio o con un caso confirmado por vínculo epidemiológico de sarampión o de otra enfermedad transmisible.